Ya van dos las actrices de "Periodistas" que dan el salto al cine, Belén Rueda y usted. Y además las dos trabajando con Bardem...
Es una coincidencia. La oferta me dio una alegría enorme. Son pequeños papeles, aunque experiencias muy ricas.
¿Dejaría la televisión por el cine, como ella?
No
lo sé. No estoy atada a la tele porque sí. Le debo muchísimo a la
televisión y espero seguir trabajando en ella, pero si en algún momento
surgieran películas interesantes o teatro... Ojalá pudiera afrontar esa
elección. Pero ya es un lujo hacer "Hospital Central".
La televisión ha dejado de ser la hermana menor del cine y se está convirtiendo en cantera para la gran pantalla.
Este
cambio me anima mucho. En este país la ficción en televisión se ha
disparado en los últimos diez años. No sólo por cantidad, que nos está
dando trabajo a muchos, y no sólo a actores, sino por calidad. Además,
en España hay una buena cantera de intérpretes.
¿Recorridos como el de Penélope Cruz seguirán siendo excepcionales?
Yo
admiro lo que ella ha conseguido, porque tras su carrera hay mucho
trabajo y una progresión. Es un orgullo que una española esté donde
ella, pero para mí el tema de la ambición es distinto, pasa más por
trabajar en proyectos que me llenen y poder estar tranquila con lo que
hago y con mi familia. Si ese trabajo de pronto es en Estados Unidos,
bienvenido sea. Pero no busco el éxito de manera sedienta en ese
sentido.
¿Cómo es su papel en "El amor en los tiempos de cólera"?
Soy
la tía Escolástica, una mujer muy religiosa que está haciendo una
promesa. Va siempre con hábito, es analfabeta y su sobrina le enseña a
leer. Ha sido una delicia de personaje, con muchos matices.
¿Puede adelantar cómo evoluciona Cruz en "Hospital Central"?
Sigue
con grandes conflictos, en su tónica de siempre. Estos apuros tendrán
unas consecuencias muy graves y aparecerá su lado más tierno.
Es la serie más longeva. ¿Cuál es la clave de su éxito?
Yo
creo que el público se encariña con los personajes y los guionistas han
hecho un buen trabajo a la hora de alimentar los papeles, de buscarles
una evolución humana más allá de las tramas médicas. Y luego el mundo
hospitalario trata de un tema universal, que es la vida y la muerte.